martes, 13 de marzo de 2007

Octubre de 2006

... Recuerdo estar sentada sobre un taburete alto, con menos kilos de peso, con las rodillas bajo el rostro, casi en cuclillas sobre el taburete. Era una habitación blanca, apenas iluminada por algunos rayos de sol, sin decoración, y a mis espaldas sólo una cama pequeña. El miedo me tenía en esa posición, el temor sin fundamento. No conocía el motivo, sólo recuerdo el temor.

Entras, mamífero, en silencio. Todo era silencio. Me ves en esa posición, y preguntas al tiempo en que pasas tu mano por mi espalda

- ¿Qué pasa?

Nunca respondí Y te oí decir

- Te quiero

... Así, sin modulaciones, sin emoción.

Ni siquiera eso pudo hacerme reaccionar. Y lo vuelves a decir. Sé en lo más profundo que esas 2 palabras costaron un mundo en salir. Que no eras capaz de pronunciarlas, que nunca antes lo habías hecho, y en ese segundo de tiempo hiciste el tremendo esfuerzo de pronunciarlas pero... no había receptor.

Te ví frustrado avanzando hacia la pequeña cama y te tumbas en ella, hasta que decidí salir del temor, me acerqué a tu lado, y de rodillas sólo pude tocar tu rostro. Tu rostro delgado, con barba de 2 ó 3 días, tu mejilla suave. Y siempre supe que eras tu.

¿Fue un sueño? ¿Fue realidad?

No hay comentarios: