Un beso.... sólo un beso, tan sencillo y único, que en su silencio era capaz de decirlo todo. Algo que aun no conocía, comenzó a brotar con los rayos de sol después de un día nublado.
Ese día te llamé, para compartir contigo una noticia que me estaba convirtiendo en algo más que una simple mujer viviendo el día a día. Era la noticia de mi raíz. Mi bien raíz.
Muchas veces habíamos experimentado esa sensación de llamarnos sólo con el pensamiento, y ese día no fue la excepción. Pensaba en llamarte, en hablar contigo, y luego apareciste por la puerta como si mi llamado mental hubiera hecho efecto en un segundo de tiempo.
Ese beso fue el resultado de un trabajo conjunto, gestado por varios meses. Un día de Julio de 2005 comprobé que la burocracia había funcionado, y con ello se hizo realidad uno de mis principales esfuerzos.
Ese beso... fue real.
jueves, 15 de marzo de 2007
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