Ya sabes que no soy una experta cocinando, pero aun pelo los ajos sacandole el centro verde, y picando las vienesas en el arroz. Para el desayuno hemos cambiado el milo por el colacao, y los panes pequeños por pan de molde. Y la palta, casi no la vemos.
Recuerdo alguna vez haber comido pan con palta, durante un viaje. Pero no el tradicional, sino que la palta a cucharadas, y el pan por otro lado. Sin sal, sin aceite, sin cuchillo para cortar el pan, a pleno sol, y con hambre, ingredientes que hacen del pan con palta un "desayunoalmuerzo" delicioso.
Que comida recuerdas con mayor claridad? Un charquican? Un plato de fideos con salsa y carne molida del fin de semana? Una porcion de arroz con vienesas cocidas en la sarten? O la cubierta tostada de un queque recien saliendo del horno, en un dia de lluvia y frio, abrigandonos con el calor del horno?
Fue un sueño o fue real?
miércoles, 28 de marzo de 2007
jueves, 15 de marzo de 2007
Julio de 2005
Un beso.... sólo un beso, tan sencillo y único, que en su silencio era capaz de decirlo todo. Algo que aun no conocía, comenzó a brotar con los rayos de sol después de un día nublado.
Ese día te llamé, para compartir contigo una noticia que me estaba convirtiendo en algo más que una simple mujer viviendo el día a día. Era la noticia de mi raíz. Mi bien raíz.
Muchas veces habíamos experimentado esa sensación de llamarnos sólo con el pensamiento, y ese día no fue la excepción. Pensaba en llamarte, en hablar contigo, y luego apareciste por la puerta como si mi llamado mental hubiera hecho efecto en un segundo de tiempo.
Ese beso fue el resultado de un trabajo conjunto, gestado por varios meses. Un día de Julio de 2005 comprobé que la burocracia había funcionado, y con ello se hizo realidad uno de mis principales esfuerzos.
Ese beso... fue real.
Ese día te llamé, para compartir contigo una noticia que me estaba convirtiendo en algo más que una simple mujer viviendo el día a día. Era la noticia de mi raíz. Mi bien raíz.
Muchas veces habíamos experimentado esa sensación de llamarnos sólo con el pensamiento, y ese día no fue la excepción. Pensaba en llamarte, en hablar contigo, y luego apareciste por la puerta como si mi llamado mental hubiera hecho efecto en un segundo de tiempo.
Ese beso fue el resultado de un trabajo conjunto, gestado por varios meses. Un día de Julio de 2005 comprobé que la burocracia había funcionado, y con ello se hizo realidad uno de mis principales esfuerzos.
Ese beso... fue real.
martes, 13 de marzo de 2007
Algún día de 2005
... Recuerdo haber lavado mi pelo de noche. Generalmente esas decisiones no son normales en mí, sobre todo al saber los riesgos de salud que eso conlleva. Pero lo hice. Usé el secador de pelo durante largos segundos. Y al recostarme, sentí tus dedos en mi cabello, buscando algún vestigio de humedad...
Febrero de 2007
Las fuertes paredes de ladrillos y concreto que rodean mi corazón están filtrando por un costado. Algo dentro de esas paredes está latiendo fuerte. Esas paredes cumplen un objetivo: no obstaculizar la planificación hecha por el cerebro para los próximos años, aunque ya sabemos que el tiempo es relativo...
Mayo 2005
Era una mañana soleada, algo fría pero soleada. Estaba sentada sobre unas rústicas maderas, esperando que aparecieras. Sólo que ese día había olvidado mis gafas en alguna parte, y sin ellas no logro distinguir los rostros a la distancia. Sin mis gafas me resigno a adivinar las letras de los grandes letreros, y a caminar sin ver donde piso.
Aún no llegabas, y yo seguía mirando siluetas pasar por enfrente. En un segundo de tiempo divisé una silueta tan normal como las anteriores que ví pasar. Seguí mirando, pero con los ojos del corazón, a falta de los reales, y vi una figura con atuendo de obrero, con ropas gastadas, de igual manera que regresan a sus hogares después de una larga faena. Vi el atuendo de un trabajador de barracas de fierro, y luego me di cuenta que estaba mirando mi futuro pasar por delante: esperar al marido que regresa de su trabajo. Y me di cuenta que me había enamorado de un fierrero, y que ese fierrero eras tu.
Ay mamífero, cómo podía saberlo si ni siquiera podía divisar tu rostro. ¡Cómo podía saber en ese segundo de tiempo que quería envejecer contigo si ni siquiera podía distinguir tu rostro!
Y en ese momento lloré. Lloré como nunca antes había llorado. Lloré con angustia, lloré de sorprenderme. A veces el amor llega de la manera más extraña, y no pensé que llegaría de esa forma a inundar mi metro cuadrado.
Llegaste y me viste así. Te asusté. No sabías el verdadero motivo de mi llanto. No guardé lágrimas porque no podía retenerlas, ni tampoco pude explicar bien el motivo. Las palabras se escondían entre la respiración agitada, ni siquiera podía hilar una frase coherente, y al verte preocupado mi angustia crecía.
¿Qué es lo que siente un ciego de nacimiento cuando un milagro le regala el don de ver el mundo por primera vez?
Y allí estabas tu, sin saber qué hacer para calmar mi angustia, y yo sin poder explicarla.
Todo sucedió en un segundo de tiempo. Luego encontré la calma entre aquellos frondosos árboles, y la serenidad para disculparme y posponer la respectiva explicación hasta otro día.
¿Fue un sueño? ¿Fue real?
Aún no llegabas, y yo seguía mirando siluetas pasar por enfrente. En un segundo de tiempo divisé una silueta tan normal como las anteriores que ví pasar. Seguí mirando, pero con los ojos del corazón, a falta de los reales, y vi una figura con atuendo de obrero, con ropas gastadas, de igual manera que regresan a sus hogares después de una larga faena. Vi el atuendo de un trabajador de barracas de fierro, y luego me di cuenta que estaba mirando mi futuro pasar por delante: esperar al marido que regresa de su trabajo. Y me di cuenta que me había enamorado de un fierrero, y que ese fierrero eras tu.
Ay mamífero, cómo podía saberlo si ni siquiera podía divisar tu rostro. ¡Cómo podía saber en ese segundo de tiempo que quería envejecer contigo si ni siquiera podía distinguir tu rostro!
Y en ese momento lloré. Lloré como nunca antes había llorado. Lloré con angustia, lloré de sorprenderme. A veces el amor llega de la manera más extraña, y no pensé que llegaría de esa forma a inundar mi metro cuadrado.
Llegaste y me viste así. Te asusté. No sabías el verdadero motivo de mi llanto. No guardé lágrimas porque no podía retenerlas, ni tampoco pude explicar bien el motivo. Las palabras se escondían entre la respiración agitada, ni siquiera podía hilar una frase coherente, y al verte preocupado mi angustia crecía.
¿Qué es lo que siente un ciego de nacimiento cuando un milagro le regala el don de ver el mundo por primera vez?
Y allí estabas tu, sin saber qué hacer para calmar mi angustia, y yo sin poder explicarla.
Todo sucedió en un segundo de tiempo. Luego encontré la calma entre aquellos frondosos árboles, y la serenidad para disculparme y posponer la respectiva explicación hasta otro día.
¿Fue un sueño? ¿Fue real?
Agosto de 2005
... Estaba preparando algo de comer. Recuerdo estar de pie frente a la cocina, con la mente ocupada en los ingredientes, en los segundos de cocción, en los comensales, en preparar la mesa. Recuerdo un abrazo largo, un abrazo fuerte. Y miré hacia el rincón. Habían 2 ojitos pequeños mirándome, celoso de ese abrazo. Invité a 2 ojitos a unirse. Recuerdo tu voz diciéndome:
- Dile que venga, para que no piense que lo dejamos de lado.
Y 2 ojitos me abrazó las piernas. Allí estábamos los 6 ojitos abrazados en un segundo de tiempo, con la cocina aún encendida...
¿Fue un sueño? ¿Fue real?
- Dile que venga, para que no piense que lo dejamos de lado.
Y 2 ojitos me abrazó las piernas. Allí estábamos los 6 ojitos abrazados en un segundo de tiempo, con la cocina aún encendida...
¿Fue un sueño? ¿Fue real?
Octubre de 2006
... Recuerdo estar sentada sobre un taburete alto, con menos kilos de peso, con las rodillas bajo el rostro, casi en cuclillas sobre el taburete. Era una habitación blanca, apenas iluminada por algunos rayos de sol, sin decoración, y a mis espaldas sólo una cama pequeña. El miedo me tenía en esa posición, el temor sin fundamento. No conocía el motivo, sólo recuerdo el temor.
Entras, mamífero, en silencio. Todo era silencio. Me ves en esa posición, y preguntas al tiempo en que pasas tu mano por mi espalda
- ¿Qué pasa?
Nunca respondí Y te oí decir
- Te quiero
... Así, sin modulaciones, sin emoción.
Ni siquiera eso pudo hacerme reaccionar. Y lo vuelves a decir. Sé en lo más profundo que esas 2 palabras costaron un mundo en salir. Que no eras capaz de pronunciarlas, que nunca antes lo habías hecho, y en ese segundo de tiempo hiciste el tremendo esfuerzo de pronunciarlas pero... no había receptor.
Te ví frustrado avanzando hacia la pequeña cama y te tumbas en ella, hasta que decidí salir del temor, me acerqué a tu lado, y de rodillas sólo pude tocar tu rostro. Tu rostro delgado, con barba de 2 ó 3 días, tu mejilla suave. Y siempre supe que eras tu.
¿Fue un sueño? ¿Fue realidad?
Entras, mamífero, en silencio. Todo era silencio. Me ves en esa posición, y preguntas al tiempo en que pasas tu mano por mi espalda
- ¿Qué pasa?
Nunca respondí Y te oí decir
- Te quiero
... Así, sin modulaciones, sin emoción.
Ni siquiera eso pudo hacerme reaccionar. Y lo vuelves a decir. Sé en lo más profundo que esas 2 palabras costaron un mundo en salir. Que no eras capaz de pronunciarlas, que nunca antes lo habías hecho, y en ese segundo de tiempo hiciste el tremendo esfuerzo de pronunciarlas pero... no había receptor.
Te ví frustrado avanzando hacia la pequeña cama y te tumbas en ella, hasta que decidí salir del temor, me acerqué a tu lado, y de rodillas sólo pude tocar tu rostro. Tu rostro delgado, con barba de 2 ó 3 días, tu mejilla suave. Y siempre supe que eras tu.
¿Fue un sueño? ¿Fue realidad?
Por que?
Barna, 6 de febrero de 2007
Carta para un mamífero
Había comenzado este escrito con la típica frase que dice "toda coincidencia de este relato con nombres de personas reales o situaciones reales son de mero azar. Aunque las coincidencias puedan existir, sin embargo, el afán de estos escritos no es establecerlos como reales. " Pero después de analizarlo algo más, dejaré que tu imaginación vuele tan alto como pueda.
En alguna parte leí que los recuerdos se los lleva el viento cuando no han sido escritos. Y si se plasman en letras, éstos se vuelven reales. La existencia condicionada a la escritura.
Ay mamífero, estas líneas han brotado solas, para no tirar al papelero tantos detalles importantes, detalles no trascendentales, detalles mínimos, detalles al fin y al cabo.
No pretendo con esto excavar viejas heridas, ni emitir juicios, sólo pretendo dejar constancia de algunos segundos de tiempo en los que han aparecido pequeños videos, imágenes, palabras, risas, sonrisas, guiños, sudores, ruidos, vestigios que pudieron ser agradables o no, pero que sucedierion en algunos segundos de tiempo.
Esta de más decir que el tiempo es algo relativo. No soy Einstein para definirlo, pero existen personas que creen en los segundos de tiempo como una infinidad. Y yo creo en ello. Tampoco puedo establecer un orden cronológico, porque la mente humana procesa recuerdos, asociados a un determinado segundo , sin embargo no procesa sucesos acaecidos segundo a segundo, como una video grabadora, ni podemos apretar Review ni Forward, ni pause....
Considero necesaria esta aclaración para entender cada relato como un suceso único, aislado, que sólo verá la luz al contexto completo de relatos, los que no acabarán de suceder, porque los segundos de tiempo continuan brotando...
Carta para un mamífero
Había comenzado este escrito con la típica frase que dice "toda coincidencia de este relato con nombres de personas reales o situaciones reales son de mero azar. Aunque las coincidencias puedan existir, sin embargo, el afán de estos escritos no es establecerlos como reales. " Pero después de analizarlo algo más, dejaré que tu imaginación vuele tan alto como pueda.
En alguna parte leí que los recuerdos se los lleva el viento cuando no han sido escritos. Y si se plasman en letras, éstos se vuelven reales. La existencia condicionada a la escritura.
Ay mamífero, estas líneas han brotado solas, para no tirar al papelero tantos detalles importantes, detalles no trascendentales, detalles mínimos, detalles al fin y al cabo.
No pretendo con esto excavar viejas heridas, ni emitir juicios, sólo pretendo dejar constancia de algunos segundos de tiempo en los que han aparecido pequeños videos, imágenes, palabras, risas, sonrisas, guiños, sudores, ruidos, vestigios que pudieron ser agradables o no, pero que sucedierion en algunos segundos de tiempo.
Esta de más decir que el tiempo es algo relativo. No soy Einstein para definirlo, pero existen personas que creen en los segundos de tiempo como una infinidad. Y yo creo en ello. Tampoco puedo establecer un orden cronológico, porque la mente humana procesa recuerdos, asociados a un determinado segundo , sin embargo no procesa sucesos acaecidos segundo a segundo, como una video grabadora, ni podemos apretar Review ni Forward, ni pause....
Considero necesaria esta aclaración para entender cada relato como un suceso único, aislado, que sólo verá la luz al contexto completo de relatos, los que no acabarán de suceder, porque los segundos de tiempo continuan brotando...
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