Nunca antes había pisado una plaza de toros. Ni siquiera lo había deseado nunca. Es más, vengo de una familia en la que el respeto hacia los animales es un principio fundamental. Sólo se de toros de lo que he visto en la prensa, pero un día cualquiera de abril estaba pisando las arenas de una plaza de toros, en una ciudad preciosa como lo es Granada.
La arquitectura es sencilla, en comparación a la Monumental de Barcelona. Sin embargo, cuando pisé el ruedo, no pude evitar sentir una angustia indescriptible, de esas que hacen llorar sin motivo aparente, mirando alrededor. Buscaba el motivo de mi angustia, de la falta de aire, el temblor interior, no encontraba nada físico que me hiciera sentir de esa manera. Además el motivo de mi estadía era uno más bien musical.
Hace unos días atrás, viendo un reportaje de Samanta Villar acerca de Francisco Rivera Ordóñez, una imagen me devolvió a aquel día de abril en Granada. Sentí la misma angustia, el mismo llanto, el mismo nerviosismo. Vi la sangre derramada del toro en la arena.
Volver a escribirlo me está causando otra vez lo mismo. Y es inevitable...
Viviendo en el siglo XXI, en una sociedad que se dice desarrollada (no como de la que vengo, en que la etiqueta la conozco desde pequeña... esa de "en vías de desarrollo")aún no logro entender que se considere una tradición cultural y nacional la matanza cruel de animales por un mero motivo de entretención. Matar por entretención.
Matar un animal por entretención es tradicion cultural? Claro, si se hace desde hace siglos.
Y en UK van a la caza del zorro.
Y antiguamente los gladiadores salían al ruedo a matarse entre sí, o con leones... y podría seguir enumerando la cantidad de episodios históricos en donde la matanza de animales es una entretención.
Sé que con estas palabras no quiero ni intento convencer a nadie de lo contrario. Pero sí tengo el derecho a elegir lo que me entretiene, y precisamente no es ver una corrida de toros. Y me alegro de saber que no soy la única que lo piensa, y que además tienen coraje de salir a la calle con pancartas para denunciarlo. En Cataluña ya han prohibido las corridas de toros a partir de 2012. Y aún queda mucho por hacer por el noble animal, que sólo tiene cuernos para defenderse del animal más inteligente.
domingo, 28 de noviembre de 2010
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2 comentarios:
Gracias por invitarme. Un beso
Y gracias a tí por leerme
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