Te vi, te veo en los ojos de los que caminan a mi lado. Te veo a diario, hurgando en mis ideas. Te siento cerca a cada minuto, mientras sigues con tu vida, siento tu mirada sobre mi rostro con la certeza de saber que sigues allí, mirándome.
Te veo alrededor. Sé que eres tu, son tus ojos, es tu mirada profunda. La reconocería donde fuera.
¿Qué has hecho estos días?
No importa, yo sigo en mi propio camino, haciendo mil cosas distintas. Pero sé que me miras.
Y también sabes que sigo tu sombra.
Que no me canso de seguirla, y ni siquiera se porqué.
(sensatamente debería parar)
en mi propio camino encuentro tus ojos en los ojos de los que caminan a mi lado.
Y también tu perfil.
A miles de kilómetros de distancia, sigues allí mirándome.
Y te descubro.
Y no te detienes.
Y sigues de largo.
No importa, aunque sigas, tu mirada siempre sigue en mí. La siento. A cada momento.
viernes, 29 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Gracias por tu mensaje. Me gusta lo que escribes. Volveré
Publicar un comentario