viernes, 7 de noviembre de 2008

Buenos Días!!!!

El guardia de seguridad que custodia la entrada al edificio donde trabajo, una vez me preguntó: "¿Porqué llega todos los días saludando con una sonrisa?"
"Porque soy así" le contesté... y me miró con cara de perplejidad.

martes, 4 de noviembre de 2008

Banda sonora

Nunca te gustó la música de ismael. Tratabas de imitarlo, y me divertía escucharte cantar cuando lo haces tan bien como una rana.
Sin embargo lo intentabas.
Cuando ibamos en el auto, no me cansaba de cantar "Pequeña criatura" y nunca me preguntaste porqué lo hacía.
En algunos momentos dulces, repetía algunas frases. Nunca descifraste el secreto.
Una noche fría, un pisco sour, y serrano como banda sonora.
Cometí el error de contarte el secreto.
"Si te falta una almohada, yo te presto mi pecho. Y si no te amoldas a sus recovecos, con la luz del día ya veremos que hacemos"...

jueves, 1 de mayo de 2008

Fiesta de Empresa

Septiembre siempre llegaba con viento suave y tibio. Con aire fresco y liviano. Y con muchas actividades. Una de ellas era la fiesta de empresa.
Te invité a la fiesta, aunque sólo era para los trabajadores, y yo, la muy fresca, te llevé sin preguntarle nada a nadie. Llegué a los discursos, al primer cóctel, y esperaba ansiosa el momento de ir a buscarte a la torre del puerto.
Ni tu ni yo fuimos preparados para una fiesta. Ropa normalita, y seguridad a tope.
Entraste por algunos minutos, bajamos a la disco y volviste a salir para estacionar el auto más cerca de la "Piedra Feliz", "razones de seguridad" argumentaste.
Mientras esperaba, nuestro vecino el prevencionista me sacó a bailar. Nunca pensé que con esa invitación cambiaría tanto el devenir de los días.
Te buscaba por la puerta, por el pasillo, mientras bailaba con el vecino. No te ví llegar, ni tampoco me fijé que llevabas bastantes minutos mirándome bailar con el pobre vecino. Cuando te ví, no te ví a tí, ví al mismísimo diablo echando humo por las orejas, con los ojos hinchados y una cara tan larga que te llegaba al suelo. "Para qué me invitaste!!" Y no entendí qué pasaba realmente.
Saliste indignado, furioso, y yo detrás siguiéndote. Obviamente dejé tirado al vecino bailando solo en la pista y él me siguió hasta guardarropia, donde fui a recoger mi chaqueta.
Me despedí cortésmente, agradecí el baile, y hasta ahí llegó la famosa fiesta de empresa.

Cuando salí a la calle, te ví sentado en el auto, esperándome que subiera. Subí preguntando qué cresta estaba pasando, si te estaba esperando para bailar contigo!!. Tu silencio habló por tí. Te fuiste conduciendo todo el camino mirando de frente, y yo con la mirada pegada a tu cara, esperando alguna respuesta, alguna reacción. Nada.
30 minutos conduciendo. "Siento tu mirada en mi cara!!" "Claro que sí", respondí. "Hasta que me digas algo que desconozco".

Los días pasaron, ya no nos hablábamos como antes, y algo cambió entre nosotros. ¿Cuál fue mi pecado? Haber bailado con el vecino, mientras esperaba a que llegaras, porque yo te había invitado.

Lo que sucedió después, con el paso de los días, es aún más doloroso, y creo que no debimos llegar a eso. Te extraño todos los días, te veo todos los días en algún rincón de esta lejana ciudad, y pensarás que estoy loca. Y puede que algo loca esté, pero he seguido un camino distinto al tuyo.

Quizás el tiempo pueda volver a unir estos 2 caminos, y espero que con la experiencia sumada en estos años, no volvamos a cometer los mismos errores.
Tengo fé.
Tengo esperanzas.
Tengo la idea que llegará el momento de corregir, de enmendar, de pedir perdón, y de olvidar.
¿Cuando?
Eso quisiera yo saberlo.

viernes, 7 de marzo de 2008

Quien soy?

A veces me lo pregunto cada mañana cuando me miro al espejo.
Cuando pierdo la claridad, cuando las ideas se confunden con los sueños, y los sueños con las realidades.
Pero creo que soy una aburrida dueña de casa, encerrada en la rutina diaria de la cocina, la lavadora y el transporte.

Quien soy?
Pues, la verdad es que a veces no lo sé.
Cuando me lo preguntan, pienso que están haciendo una pregunta equivocada.
"¿Quién eres?"
Pero acaso no puedes ver en el brillo de mis ojos quien soy yo?

viernes, 29 de febrero de 2008

TE VI

Te vi, te veo en los ojos de los que caminan a mi lado. Te veo a diario, hurgando en mis ideas. Te siento cerca a cada minuto, mientras sigues con tu vida, siento tu mirada sobre mi rostro con la certeza de saber que sigues allí, mirándome.

Te veo alrededor. Sé que eres tu, son tus ojos, es tu mirada profunda. La reconocería donde fuera.

¿Qué has hecho estos días?
No importa, yo sigo en mi propio camino, haciendo mil cosas distintas. Pero sé que me miras.
Y también sabes que sigo tu sombra.
Que no me canso de seguirla, y ni siquiera se porqué.
(sensatamente debería parar)
en mi propio camino encuentro tus ojos en los ojos de los que caminan a mi lado.
Y también tu perfil.
A miles de kilómetros de distancia, sigues allí mirándome.
Y te descubro.
Y no te detienes.
Y sigues de largo.

No importa, aunque sigas, tu mirada siempre sigue en mí. La siento. A cada momento.